Desde Brasil: Fiat Linea 1.9 16v Dualogic
Derroche de estilo
Fiat presentó en San Pablo y para toda Latinoamérica el nuevo Linea, un sedán que llegará a fin de año a la Argentina y que comparte muchos componentes con el Punto. El modelo se caracteriza por su diseño y por sus motores inéditos de buena potencia.
El Linea ya salió a la venta en Brasil en cuatro versiones y con precios entre 10% y 12% más económicos que las versiones equivalentes de los Chevrolet Vectra, Toyota Corolla y Honda Civic, con quienes comparte dimensiones muy similares. El lanzamiento en nuestro país se realizará en la última quincena de diciembre y se ofrecerá con tres años de garantía o 100 mil kilómetros.
"El Linea es el nuevo auto patrón de Fiat para toda Latinoamérica", sintetizó Cledorvino Bellini, presidente de Fiat para toda la región. El evento realizado en el Jockey Club de San Pablo contó también con la presencia de Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Auto Argentina.
Igual al europeo
El Linea producido en Brasil es idéntico en dimensiones (salvo por un mayor despeje del suelo) al modelo que se vende desde hace un año en algunos países de Europa. Con respecto al Punto comparte numerosas piezas estructurales, aunque tiene una distancia entre ejes nueve centímetros más larga y trochas más anchas. Por el momento sólo se fabricará en el país vecino con sólo dos opciones de motorización: 1.9 litros de 16 válvulas con 130 caballos de potencia y 1.4 litros T-Jet de 16 válvulas con turbo y 152 caballos. El motor 1.9 se produce en Córdoba, mientras que el 1.4 se importa desde Italia y es probable que equipe a una futura versión deportiva del Punto.
En ambos casos, se trata de motores nuevos e inéditos para esta región. No está contemplada una futura versión diesel y a nuestro país sólo llegará la versión 1.9.
El equipamiento para Brasil incluye de serie doble airbag delantero y frenos ABS en todas las versiones. En opción, se pueden incluir cuatro airbags más (dos laterales, dos de cortina) y el sistema anti-whiplash en el apoyacabezas, que protege la columna cervical en caso de impactos posteriores.
Otros detalles de equipamiento son el aire acondicionado digital, el tapizado en cuero en casi todas las versiones, el sistema Blue&Me desarrollado por Microsoft que ya ofrece el Punto y navegador satelital. Este último es exclusivo para Brasil. También se ofrecerá un kit de personalización para darle un toque más deportivo a la carrocería: spoiler delantero, zócalos y deflector trasero.
¿Cuál elegir?
En el Jockey Club de San Pablo había casi 50 unidades del Fiat Linea para salir a probar, pero por razones de tiempo sólo se podía elegir una. El 1.4 T-Jet con 152 caballos era toda una tentación, pero como no llegará al mercado argentino me decanté por el modelo que será el tope de gama en nuestro país: el 1.9 de 130 caballos, con equipamiento full (Absolute) y la caja secuencial Dualogic de cinco velocidades.
Viene con unas bonitas llantas de 16 pulgadas que, si bien no tienen la espectacularidad de las 17 pulgadas que calza el T-Jet, completan un auto de líneas fluidas, armónicas y agradables. El Linea no tiene el estilo deportivo del Punto, pero es un claro producto de la escuela italiana: su elegancia se destaca con facilidad en el tránsito.
Por dentro, el Linea sorprende por su generoso habitáculo, en especial por la altura del techo. Los defectos que se mencionaron hace un año en el Punto, en el Linea fueron corregidos: las butacas son de nuevo diseño -mucho más confortables- y se mejoró un poco la calidad de los materiales interiores. La consola central tiene un plástico demasiado brillante que tal vez no sea del agrado de todos y bajo la palanca del freno de mano ya se había soltado la tapa que permite tensar el cable del freno de estacionamiento desde el interior.
En marcha
La pista de pruebas: un recorrido de 50 kilómetros por autopistas y calles de San Pablo, que en teoría no nos debía tomar más de 40 minutos. Las dimensiones y la complejidad de esta ciudad intimidan hasta al porteño más curtido, pero el auto estaba equipado con navegador satelital.
La caja de cambios Dualogic requiere un tiempo de adaptación. No es una automática común y el cambio de marchas es veloz, aunque no es de los más suaves de su categoría. Es decir, la marcha entra rápido, pero el acople del embrague es algo brusco y hace que la cabeza del conductor se vaya para adelante cada vez que engrana. Sin embargo, permite algunos trucos que otras no tienen: en el manejo secuencial es posible seleccionar la marcha de manera manual y en el modo Sport hasta es posible realizar aceleradas que dejan una buena marca de neumáticos en el asfalto.
Después del diseño exterior y el espacio interior, el tercer punto destacable del Linea es el confort de marcha. El motor no se siente en el interior, la suspensión tiene la suavidad justa sin llegar a tornarse inestable a altas velocidades y la dirección es muy precisa. En menos palabras: no parece un Fiat.
El motor 1.9 de 130 caballos está a la altura de las circunstancias, aunque no habrá que pedirle prestaciones deportivas. Acelera de 0 a 100 km/h en 10,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 186 km/h. En ciudad, recorre 11,5 kilómetros por cada litro de nafta.
A esta altura de la impresión de manejo, el auto pasó a segundo plano y el tránsito de San Pablo empezó a cobrar protagonismo. Como ocurre en la Argentina, el carril rápido de las autopistas es el más lento, pero tiene algunos detalles paulistas que lo hacen único: las motos circulan al doble de velocidad que los autos y en malones intimidantes que rememoran a los Hell´s Angels. Cuando el tránsito se detiene, ellos no frenan. Y si obstruís la mínima franja por la que se escurren a 140 km/h te lo reprochan con bocinazos y puñetazos en las ventanillas.
El navegador de Bill Gates funcionaba a la perfección con la voz de una señorita que hablaba un portugués fácil de entender. El problema fue que la ruta parecía haber sido trazada por un cartógrafo con Parkinson, que nos hizo atravesar barrios altos y bajos; entrar y salir de autopistas; dar varias vueltas a rotondas y sumergirnos en los peores embotellamientos de la ciudad.
Cuando recién habíamos cubierto la mitad de trayecto y llevábamos un hora circulando a 20 km/h, reprogramamos a la garota del navegador y volvimos al Jockey.
Conclusion
El Linea marca el regreso de Fiat al segmento de los medianos, que en nuestro país hizo brillar al Regatta, un poco menos al Tempra y casi nada al Marea. En Brasil, los directivos de Fiat se encargaron de remarcar una y otra vez que los competidores del Linea serán el Civic, el Vectra y el Corolla, pero esto no significa que esa sea la opinión de todo el mundo. Al Vectra, no hay dudas, el Linea lo supera en todos los aspectos. Al Corolla lo opaca en cuanto a diseño, espacio interior e incluso andar, pero el Homo Corolla es un ser tan peculiar que tal vez nunca repare en la existencia de este Fiat: busca un auto confiable y poco más. En cuanto al Civic, el Linea sólo podrá plantearle competencia si se lanza en nuestro país con un precio muy tentador.
Más que compararse con los rivales, Fiat en este momento debería concentrarse en continuar la tarea que viene realizando en los últimos años, que no es nada mala. Repuntó la imagen de marca con el Punto, reabrió la fábrica de Córdoba con el nuevo Siena y en pocos meses más se pondrá en boca todo el mundo fashion y nostálgico con el Cinquecento. El Linea será una opción válida si Fiat pone el foco en terminar de desterrar los prejuicios que la hicieron famosa hace más de una década. Son valores que van más allá del producto en sí y que no se pueden evaluar en una simple prueba de manejo. Diseño y glamour italiano es lo que sobra: llegó el momento de la confiabilidad, el servicio al cliente y la defensa del valor de reventa.
Carlos Cristófalo
Enviado especial a San Pablo




