El olfato detecta las fallas mecánicas

Algo huele mal

A la hora de conducir un vehículo hay que estar alerta frente a olores que pueden ser cotidianos en la vida diaria, pero que en el contexto de un automóvil pueden significar la disminución de riesgos y la detección y pronta solución de problemas existentes o futuros.

* Olor a plástico quemado: Cuando los frenos o el embrague se sobrecalientan huele a plástico quemado. Por eso se recomienda detener el vehículo para inspeccionarlo, con la idea de ubicar la rueda que presente problemas y evaluar el estado de los frenos o el embrague.

* Olor a moho: Si huele a moho cuando se prende el aire acondicionado, es recomendable cambiar el filtro de habitáculo, y en ciertos casos, conviene llevar el auto a un sitio especializado para que le hagan un proceso de desodorización. Dicho procedimiento previene la formación de hongos y bacterias en el sistema de ventilación. También cabe la posibilidad haya una filtración que deje pasar el agua al interior del vehículo.

* Olor a asfalto: Cuando se percibe un olor a asfalto fresco, es probable el auto tenga un escape de aceite, por el mal estado de una junta. Cuando el aceite  se calienta a altas temperaturas, comienza a oler como si estuvieras pasando por una calle recién pavimentada, pero los riesgos aumentan a medida que el aceite se mezcle con otros fluidos del motor.

* Aroma dulzón y penetrante: Un olor dulzón puede ser sinónimo de problemas en el radiador o con la bomba de agua, que pueden derivar en el recalentamiento del motor. La razón de ese olor es que el líquido refrigerante del radiador, que tiene un aroma dulzón, puede estar perdiéndose. En general, si el vehículo se recalienta es conveniente revisar todas las mangueras conectoras y los fluidos, porque este tipo de mecanismos funcionan de manera integral.

* Olor a goma quemada: Un olor a caucho, sumado a un ruido proveniente de la parte delantera del auto, puede ser el resultado de la fricción de la correa de la bomba de agua o la del motor, que estén a punto de zafarse por estar mal tensionadas o desgastadas.

* Aroma a tostadas quemadas: Si estando en el auto, de repente y sin ninguna razón evidente, comienza a oler a tostadas quemadas, existe la posibilidad de que algún cable que haya perdido su cubierta o que simplemente tenga una mala conexión, esté produciendo un corto circuito.

* Olor a huevo podrido: El olor a huevo podrido que sale por el tuvo de escape, podría significar problemas con el transformador catalítico, la pieza que controla las emisiones del auto. Esto puede estar vinculado al mal funcionamiento del motor y requiere de atención inmediata.