Total junto a Citroën en el Rally de Argentina 2009

El secreto de Loeb

El piloto francés Sébastien Loeb marcó un doble récord a su reciente paso por las sierras cordobesas: ganó por quinta vez el Rally de Argentina y marcó su quinta victoria consecutiva en el campeonato 2009, donde ya va camino a consagrarse como séxtuple campeón del mundo.
Por invitación de Total Lubricantes, Citroën Argentina y Pirelli, Lubri-Press tuvo la oportunidad de seguir la competencia y acceder a los secretos del equipo que domina los rallys en todos los terrenos.
Hasta Córdoba llegó Jacques Schittenhelm, Director de Competición de Total para World Rally Car y Rally Dakar, y máximo responsable del desarrollo de los lubricantes que utiliza el auto de Sébastien Loeb. En una conferencia de prensa donde también participaron Didier Gilles, director general de Total Especialidades Argentina, Gabriel López Ruiz, director comercial División Lubricantes, y Diego Tricci, director de Marketing, Schittenhelm reveló algunos secretos del auto de Loeb.

-¿Cuál es la diferencia entre los lubricantes que utilizan los autos que participan del Rally Dakar y los del Mundial de Rally?
-En el Rally Dakar los motores son casi todos de serie, salvo algunas pocas excepciones. Por eso mismo, en la mayoría de los casos se utilizan lubricantes sintéticos de serie. En el caso de los Citroën de WRC, son motores específicos de alta competición, que requieren una aditivación especial para ganar caballos de potencia, a la vez que garantiza la confiabilidad mecánica.

-El Mundial de Rally se disputa en diferentes países con climas muy diversos, ¿los lubricantes también van cambiando en función de esto?
-Por supuesto. Las características del lubricante que utilizamos para correr en Suecia o Noruega no son iguales a las de Grecia o Chipre. Pero no es que tenemos un lubricante para cada carrera. Disponemos de una formulación para climas fríos y otra para zonas más cálidas. La composición del lubricante es prácticamente la misma. Lo único que alteramos es la viscosidad.

-De la experiencia adquirida en competición, ¿qué innovaciones ya se trasladaron para beneficio de los usuarios de autos de calle?
-En los últimos tiempos, el mercado de auto de calle se benefició con la llegada de viscosidades que hasta ahora sólo estaban disponibles para autos de competición, como es el caso de nuestro lubricante sintético 5W30, que ya está disponible en todo el mundo. Toda la tecnología de aceites sintéticos que hoy está disponible en los comercios tuvo su origen en la competición.

-¿Y es posible imaginar el camino inverso? ¿Qué ocurriría si el Citroën de Sébastien Loeb utiliza un lubricante sintético comercial?
-No habría ningún problema ni riesgo mayor para la mecánica. La diferencia se notaría en la erogación de algún caballo de potencia menos y en un posible mayor desgaste de ciertas piezas, pero nada grave. De hecho, los autos de la categoría argentina de Top Race ya corren con lubricantes sintéticos Total de serie (5W40 API SL) que se puede comprar en cualquier comercio. La tecnología de los lubricantes sintéticos de calle hoy es tan elevada que se achicó muchísimo la brecha con los lubricantes de competición.

-Hasta hace cuatro años, en los autos de WRC se hacía el cambio de aceite cada vez que se ingresaba al parque de asistencia. ¿Esto sigue siendo así?
-No, el cambio de aceite en carrera ya no es necesario. Sólo se hace si al motor hay que abrirlo o realizarle una reparación mayor. El lubricante está preparado para soportar las exigencias del vehículo durante toda la carrera. Una vez que termina la competencia, se toma una muestra de lubricante y se la analiza para tener más información sobre el desgaste. Esto es muy importante en el actual Mundial de Rally porque, de acuerdo con la nueva reglamentación, cada motor debe durar tres carreras. Antes se utilizaban muchos más litros de lubricante por carrera y ahora eso se redujo de manera significativa gracias a la resistencia y la calidad de los lubricantes modernos. El cambio de aceite en carrera está permitido, pero ya no es necesario.

-¿Por qué si en la competición y en los lubricantes de calle ustedes ya ofrecen productos capaces de resistir 20 mil o 30 mil kilómetros de uso, las automotrices todavía siguen recomendando cambiar el aceite cada 10 mil kilómetros?
-Es cierto que los lubricantes para la calle son cada vez más confiables y resistentes. Hemos hecho experiencias con algunos lubricantes específicos que soportaron hasta 50 mil kilómetros de uso. El fabricante del vehículo, sin embargo, todavía tiende a protegerse recomendando cambios de aceite a intervalos más cortos porque es quien en definitiva garantiza el vehículo. También es cierto que no todos los vehículos son sometidos al mismo tratamiento. Hay autos con muy poco uso y otros con un uso intenso. Hay gente que puede hacer 30 mil kilómetros en seis meses y otras personas que lo hacen en tres años. Por eso el fabricante, que es quien más conoce su producto, está obligado a marcar un promedio para sostener la garantía sobre el vehículo.