Filtros Mahle
Innovación en materiales
Sistemas de válvulas variables, reducción de peso y tamaño, motores turbo: el permanente avance tecnológico de los motores también plantea nuevas exigencias al diseño de los filtros de aceite, con una clara tendencia hacia los materiales filtrantes más finos, ya que sólo a través las fibras aún más delgadas se puede incrementar la superficie de filtrado y con ello el grado de separación. Después de todo, hoy los filtros de aceite deben absorber muchos tipos de impurezas, separar partículas más finas y mantener su capacidad funcional durante más tiempo, de modo que se requieren una capacidad de retención y una durabilidad del material cada vez mayores. A su vez los diseñadores de filtros de aceite necesitan reducir cada vez más las dimensiones de estos componentes, ya que el espacio disponible es cada vez más limitado.
Menor frecuencia de recambio
Un requisito que plantean muchos fabricantes de automóviles y motores es la prolongación de la vida útil de estos componentes: en las dos últimas décadas, el departamento de investigación y desarrollo de Mahle ha conseguido aumentarla. Esta tendencia seguramente se mantendrá en el futuro, también impulsada por los sensores de estado de aceite y los nuevos aceites sintéticos optimizados. Por su parte también se ha mejorado la calidad de los filtros de aceite, de modo que los talleres pueden compensar la menor frecuencia de recambio con el mayor precio por unidad.
Condiciones inadecuadas
Otro aspecto importante en el desarrollo de los nuevos materiales de filtración es el creciente uso de combustibles alternativos. La acumulación de biodiesel en el aceite de motor provoca condiciones extremadamente agresivas a altas temperaturas, lo cual comprometen la funcionalidad de los materiales de filtración.
Los factores adversos tienen una influencia directa sobre el así llamado límite de fragilidad, que en última instancia determina la vida útil del filtro. Una vez que se alcanza este límite, el material se fatiga y pierde su funcionalidad. Esto quiere decir que incluso cuando el material filtrante aún no está sucio, el filtro ya no está en condiciones de retener impurezas.
Mahle ya ha reconocido estas nuevas exigencias y trabaja en el desarrollo de nuevos materiales filtrantes innovadores con una mayor aptitud para estas condiciones de funcionamiento adversas (ver tabla).
La solucion de Mahle
Un representante típico de esta tendencia es el OX 345 D Eco. Este filtro está formado por un material filtrante de fibra sintética en varias capas en lugar de papel de filtro o fieltro de celulosa. Este material es capaz de retener partículas pequeñísimas de hasta 10 µm con una efectividad del 95 % (los materiales filtrantes tradicionales sólo alcanzan un grado de separación del 40 %). Para conseguir la máxima estanqueidad sin que se forme un by-pass los discos de cierre están plastificados, es decir que ya no se utilizan pegamentos sino que los materiales se sueldan entre sí. El filtro está equipado con dos fajas de plástico que fijan los pliegues protegiéndolo de aglomeraciones que puede reducir significativamente la capacidad de filtración.
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