Ford Kuga
El Dakar cotidiano
Por decisión de las empresas automotrices, el Salón de Buenos Aires 2009 se suspendió. Se sabe que la exposición no se realizará en el 2010 –para no competir con el Salón de San Pablo- y por el momento no hay ningún indicio de que vaya a celebrarse en el 2011. Sin embargo, los aficionados argentinos a las novedades sobre ruedas no tienen motivos para preocuparse: el Salón de Pinamar goza de muy buena salud.
Hace más de 20 años, cuando Pinamar era un tranquilo balneario con bosques de pinos y calles de arena, algunas automotrices como Ford, Renault y Peugeot empezaron a exponer sus nuevos modelos para llamar la atención de los visitantes.
Hoy la tranquilidad casi desapareció del centro de Pinamar y las calles que alguna vez fueron el refugio de las familias más tradicionales de la Argentina se convirtieron en un circo fashion, ruidoso, con miles de turistas y mucha diversión hasta la madrugada.
Las automotrices hicieron mucho para este cambio. A lo largo de 10 cuadras de la Avenida Bunge, la vía principal de Pinamar, las marcas compitieron este verano en un salón del automóvil a cielo abierto con stands –que demandan inversiones de hasta un millón de dólares- que mostraron los nuevos modelos que se lanzarán en el año que comienza.
En los stands de Pinamar no sólo se muestran autos. También se venden. Los empleados de los locales de Mercedes-Benz -en el Golf Club- y de Audi -en el exclusivo barrio de Cariló- están acostumbrados a recibir a clientes que llegan desde Buenos Aires con su auto viejo y lo cambian ahí mismo por uno nuevo para mostrarse en las playas con la última moda sobre ruedas.
Esta temporada, Volkswagen expuso en Pinamar las pick-ups Amarok y Saveiro, Chevrolet mostró el nuevo Spark, Renault sorprendió con el Mégane III Coupé RS, Peugeot realizó la avant premiere del 3008, Toyota organizó test drives con el Prius híbrido y Ford tuvo como estrella principal al Kuga.
El Kuga saldrá a la venta en la Argentina este mes. Llegará importado de Europa. La buena noticia es que el Kuga se fabricará en la planta argentina de Pacheco –donde también se producen el Focus II y la pick-up Ranger- para venderlo en todo el Mercosur. La SUV mediana competirá contra los modelos más exitosos de nuestro mercado: Honda CR-V, Chevrolet Captiva y Toyota Rav4. Pero también apuntará sus cañones contra el más exclusivo (y caro) Volkswagen Tiguan.
Las razones para fabricar el Kuga en la Argentina son lógicas: comparte la misma plataforma con el Focus II y –más allá de tener diferentes carrocerías- los componentes en común son muchos. Las fuentes de información más optimistas de Pacheco dicen que, desde el momento que se tome la decisión de inversión, el Kuga podría comenzar a fabricarse en seis meses. Pero los cálculos más conservadores estiman que no llegará al mercado antes del 2012.
Lubri-Press accedió a un contacto exclusivo con un Kuga 2.5T Trend en las dunas de Pinamar.
Por fuera
A primera vista, el Kuga sorprende por su diseño. Su estética deriva de la filosofía del Kinetic Design, esa escuela de diseño que nadie en Ford sabe explicar con palabras claras, pero que hay que admitir que tiene resultados muy atractivos: sólo hay que recordar a los Mondeo, S-Max, Ka europeo y nuevo Fiesta.
La trompa del Kuga está dominada por una gran toma de aire trapezoidal en la parte baja –que incluye el protector de cárter en color gris-, faros estilizados y un capot con dos nervaduras que le otorgan un toque agresivo. En su perfil se destacan los gruesos guardabarros, las pequeñas branquias para que respire el motor, la línea de cintura que se eleva hasta llegar al portón trasero y las llantas de aleación de 17 pulgadas. El primer Kuga que se mostró a la prensa Argentina en diciembre pasado tenía unas llantas de 19 pulgadas muy bonitas, que le daban un aspecto imponente. No se ofrecen ni como opción. Una lástima.
La parte trasera ofrece una impresión de solidez, remarcada por el difusor posterior en color gris y la doble salida de escape. El portón trasero tiene un sistema de apertura doble.
El aspecto general de robustez guarda su secreto en las dimensiones. Con 4,44 metros de largo, el Kuga es el más corto de su segmento, pero al mismo tiempo es el más ancho.
Por dentro
El largo limitado se ve penalizado por la ausencia de una tercera fila de asientos en opción, como ofrecen muchos de sus rivales. El mayor ancho, sin embargo, se compensa con una mayor comodidad para los pasajeros del asiento trasero. El baúl con 360 litros de capacidad (ampliable hasta 1.355 litros cuando se rebaten las butacas) también es el más pequeño de su segmento. A modo de comparación, la CR-V tiene 524 litros y la Rav4 carga 540 litros.
El equipamiento del Kuga Trend (sólo con caja manual de 6 velocidades) es muy completo: frenos ABS, control de tracción y estabilidad, sistema de atenuación de vuelco, doble airbag delantero, airbags laterales, piloto automático y equipo de audio Sony con control por voz (tiene Bluetooth, reproductor de MP3 y puerto USB). La versión Titanium (sólo con caja secuencial de cinco velocidades) agrega: techo panorámico (fijo, no se abre), aire acondicionado digital y sensor de estacionamiento trasero. El tapizado en cuero es opcional, con butacas delanteras calefaccionadas.
Pero aunque comparta la misma plataforma del Focus II fabricado en Pacheco y varios de sus componentes –como el volante, el equipo Sony y numerosos comandos- hay una gran diferencia en la calidad de terminación entre el auto fabricado en la Argentina y la SUV importada desde Alemania. Esto se aprecia de manera especial en los materiales que se usaron para los revestimientos de las puertas y en la consola de instrumentos. En el Kuga son más agradables al tacto y son de mejor calidad.
No es que los operarios de Pacheco sean peores que los de la región alemana de Saarland, muy cerca de la frontera con Francia.
Motor y transmision
La principal diferencia se debe a que Ford Argentina decidió importar por el momento sólo la versión más potente, lujosa y cara del Kuga: la 2.5 Turbo con 200 caballos.
El motor es el mismo que utiliza el Focus ST europeo y varios modelos de Volvo. Tiene distribución variable, inyección directa y turbo con intercooler. Entrega 320 Nm de torque entre 1.500 y 4.000 rpm. Está combinado con un sistema de tracción integral con el sistema Haldex. Se trata de un embrague multidisco hidráulico, que envía la fuerza del motor a las ruedas traseras cuando las delanteras patinan. Si es necesario, ya antes de arrancar, el 3% del torque se puede enviar al eje posterior. Ideal para salir de varaduras.
Comportamiento
La posición de manejo es muy cómoda y elevada, típica de una SUV. El volante se regula en altura y profundidad. La butaca se regula en altura.
Si el Focus tiene el mejor andar, comportamiento y maniobrabilidad de su segmento, el Kuga logró el mismo objetivo. La suspensión es confortable, la dirección electrónica es muy precisa (tiene dureza variable) y en ciudad se mueve con agilidad, como si fuera un auto más pequeño.
Así como heredó del Focus sus virtudes, lo mismo puede decirse de algunos defectos tradicionales, como el capot que se abre sólo desde afuera y con llave. Además, la rueda de auxilio es del tipo temporal
El motor es silencioso y tiene un gran torque. Durante las pruebas en las dunas de Pinamar, la segunda velocidad era suficiente para trepar pendientes y escapar con facilidad de las zonas con arena blanda. No hay que confundirse: el Kuga no es un vehículo para correr el Rally Dakar. Es un divertido auto para el tránsito urbano, tiene potencia suficiente para ser un gran viajero en ruta y cumplirá sin problemas en los paseos familiares por las dunas en verano.
Conclusion
Importado desde Europa y a la venta en la Argentina sólo en sus versiones más caras, la incidencia del Kuga en el segmento de las SUV del Mercosur será, por ahora, muy limitado. Cuando se fabrique en Pacheco –con más oferta de motores y seguramente con accesibles versiones 4x2- tendrá todas las condiciones para convertirse en un referente de su segmento.
Carlos Cristófalo
Fotos de Agustín Tiscornia





