Técnica

La muerte súbita del aceite

Como prevención, la mayoría de los fabricantes de equipos establecen períodos de cambio preventivos tomando en cuenta las peores condiciones operativas posibles. El razonamiento es que prefieren pecar de precavidos que lamentar fallas de sus equipos cuando el aceite ya dejó de ser un lubricante para convertirse en una fábrica productora de lodos, barnices, ácidos, calor y partículas metálicas.
Sin embargo, este razonamiento no es siempre a prueba de fallas, debido a que las condiciones operativas muchas veces son peores que las previstas, a fallas de personal, a errores de mantenimiento e imprevistos, entre otras razones. Entonces, puede suceder que el aceite se degrade antes de tiempo y comience el proceso de degradación de la maquinaria.
En otras palabras, el aceite está herido de muerte y está contagiando a su maquinaria, por lo que si usted no se da cuenta la próxima en morir va a ser la máquina.
Es aquí donde una adecuada estrategia de lubricación empieza a cobrar sentido práctico. Conocer cuándo se debe cambiar al lubricante es una parte fundamental de esa estrategia, que no debe dejarse al azar.
Como estas páginas tratan sobre consejos prácticos, veamos a continuación cuáles son las herramientas que más sirven para conocer cuándo cambiar al lubricante.

1. Conocimiento de su equipo: Un sistema hidráulico operando a 40 °C posee un riesgo de degradación del lubricante muy diferente del mismo sistema operando a 70 °C o de un motor de combustión interna con combustible diesel. Como los modos de falla a mitigar son distintos y su probabilidad de ocurrencia también, las precauciones a tomar serán muy diferentes. Un A.M.F.E. (Análisis de Modos de Falla y sus Efectos) es una herramienta muy útil que le ayudará a comprender más a su equipo. Recuerde que usted no conocerá verdaderamente a su equipo hasta que conozca cuáles son sus modos de falla potenciales (de qué manera puede fallar su maquinaria).

2. Conocimiento de la influencia de las condiciones de operación sobre la salud de su equipo: No se confunda, que usted conozca sobre compresores o motores no alcanza, su aprendizaje debe incluir cómo las condiciones particulares en que está operando su compresor o motor afectan su desempeño y, por ende, sus modos de falla potenciales.

3. Conocimiento de las señales que envía su aceite cuando está moribundo: ¿Cambio de color? ¿Cambio de olor? ¿Turbidez? Si usted desconoce las señales que envía un aceite moribundo difícilmente lo reconocerá cuando se encuentre en ese estado.

4. Conocimiento de las herramientas que usted puede usar para detectar un aceite moribundo: Esto incluye los análisis de campo para detectar contaminación con agua, contaminación con partículas, cambios de viscosidad, cambios en la acidez, pero también incluye algunas herramientas de análisis continuo (contadores de partículas o medidores de contenido de agua online, entre otros dispositivos de última tecnología) y la herramienta más obvia (los ojos, la nariz y el oído de sus operadores y de usted mismo).

5. Conocimiento de las herramientas de análisis de laboratorio: Un análisis programado le ayudará a conocer mucho más a su equipo, y a predecir cambios en la medida que la degradación del lubricante sea progresiva.  Pero dado que un análisis de laboratorio demora como mínimo una semana entre que se saca una muestra y retorna el resultado, esta es la última herramienta a la que de-be acudirse para detectar un aceite afectado de muerte súbita, pues quizás sea demasiado tarde.

Recuerde: Un aceite moribundo es veneno para su máquina. Cuide la salud de su aceite y cámbielo cuando es necesario. Es una de las estrategias de mantenimiento más proactivas que pueda implementar.

* Docente asociado al Centro Argentino de Tribología, comité técnico de la Cámara Argentina de Lubricantes. Docente de la Universidad Austral. Ing. de Lubricacion Senior en Esso Petrolera Argentina.