Dirigiendo el Negocio

¿Qué es dirigir?

En una PyME, el dueño es a la vez el supervisor y muchas veces también el operario. Organizarse y no confundir los roles es clave para el buen manejo del negocio.

La Real Academia Española define este término como “orientar, guiar, gobernar”.
Por su parte, uno de los próceres de la Administración como ciencia, Henry Fayol, definió que “gobernar una organización” consiste en cinco tareas: “Planear, organizar, conducir, coordinar y controlar”

Toda organización necesita alguien que la "gobierne", tanto en el día a día como en las cuestiones importantes que involucran el futuro y/o el rumbo principal del negocio. En las grandes empresas está separada la tarea de dirigir en tres niveles bien diferenciados: "Accionistas o dueños", "Directorio", y "Gerente” o “CEO”.

En las PyMEs en cambio todos estos niveles recaen en una sola persona a la que denominamos simplemente "Dueño" o "Gerente" y habitualmente además de las ya mencionadas responsabilidades, actúa como "Supervisor" y "Operario" también llegado el caso.

Ahora bien, el hecho de ejercer distintas responsabilidades a la vez no debe llevar a confundirlas, ya que si se lo hace, la maraña de problemas y complicaciones será siempre enorme e inmanejable.

La pregunta es: ¿cómo hacer entonces para no confundir roles?
La respuesta es: diferenciando las cuestiones a resolver "estratégicas" y del "día a día"  y delegando lo operativo. Veamos.
Las cuestiones a resolver "Estratégicas" se deben definir una vez por semana en un ámbito adecuado, preferentemente fuera del negocio.
Se las identifica fácilmente, ya que casi ninguna cuestión estratégica o importante es necesario resolverla de inmediato. Todas pueden esperar a ser resueltas en un día y hora prefijada por semana.

Aquí lo importante es definir qué día y hora en la semana se hará y ser ordenados en respetar ese ámbito de “pensamiento" del negocio y mantenerlo en el tiempo. Por ejemplo: los lunes a las 20 hs.

Se puede pedir la colaboración de un profesional de confianza (consultor, contador, etc.) para que participe de ese espacio y ayude a reflexionar.
Para definir cuáles son esas cuestiones, el secreto es anotar en una libreta toda cuestión importante que pueda esperar unos días para ser resuelta y desentenderse de la misma hasta entonces.

Al hacerlo, la resolución de esa cuestión importante será mejor, ya que no será tomada a los apurones ni con cargas emocionales del momento que nunca ayudan.
Es el ámbito donde se define “Planear y Organizar”.

Las cuestiones a resolver del "día  a día" se deben definir en el espacio de trabajo y en lo posible en tiempo real.
Aquí entran las decisiones más habituales y que generalmente no pueden esperar al espacio de reflexión semanal antes mencionado. Estas cuestiones son menos importantes que las anteriores y requieren de buenos "reflejos" por parte del gerente.

Son atributos importantes: el instinto, la habilidad, conocimientos, experiencia, y sobre todo, la capacidad de resolver del conductor de la organización.
Es el ámbito donde se define “Conducir, Coordinar y Controlar”

Las tareas operativas, a su vez, deben ser delegadas a los empleados.
No poder delegar es limitar el crecimiento, ya que es imposible crecer si no se lo hace.
Cada cuestión simple u operativa que no se delega quita tiempos y energías del Gerente, quien preferentemente debe enfocarse en gobernar su negocio.
Bien, lo invito entonces a reflexionar sobre su propio rol gerencial o directivo, esperando que estas sencillas herramientas mencionadas le ayuden en el camino de mejorar.
Tenga siempre en cuenta que cada mejora en el gobierno de la organización es una mejora en los resultados de la misma, y lo más importante: en la propia calidad de vida de su dueño.
Hasta la próxima, donde reflexionaremos sobre " el mito de la suerte".
Un gran abrazo para todos.

* SICFIE, Asesoramiento y Control PyME -
Coaching empresario. info@sicfie.com.ar www.sicfie.com.ar