Test: Subaru New Forester 2.0 XS

Himno a la lealtad

Confiesan que su color favorito es el azul eléctrico; se emocionan cuando recuerdan a Colin McRae o Richard Burns; sólo visten ropa con marca Legacy y se jactan de manejar autos con doble tracción mucho antes de que se pusieran de moda. Es decir: hace más de 20 años.
Los usuarios argentinos de Subaru deben estar entre los más fieles de nuestro mercado automotor. Son pocos, pero constantes. Indumotora, su representante, a veces quisiera que fueran un poco más, pero sabe que las crisis y el dólar alto siempre afectan a Subaru mucho menos que a otras marcas importadas.
La Forester es el modelo de Subaru más exitoso en la Argentina de la última década. El mes pasado se vendieron 15 unidades. No es mucho. Otras marcas, en este mismo segmento, venden diez veces más. Pero la Forester representa el 50% de las ventas de Subaru en el país.
En los últimos meses, el segmento de las SUV 4x4 medianas alcanzó un nivel de sobreoferta casi asfixiante. Hay modelos para todos los gustos y a la New Forester, lanzada el año pasado, le cuesta más que nunca diferenciarse de la competencia.
Sin embargo, según estadísticas de Indumotora, el 90% de los compradores de la New Forester antes tenían una Forester.
¿Qué tiene de especial este auto?
Durante una semana analizamos ese curioso y leal especimen humano conocido como “Subarista”.

Por fuera

Las primeras dos generaciones de la Subaru Forester –con su estética cuadrada, más cercana a una familiar que a una SUV- se destacaron más por su discreción y practicidad que por su atractivo. Con esta tercera generación, la Forester dio el salto en diseño más importante de su historia al acercarse un poco al estilo convencional de una SUV.
De todos modos, sigue sin destacarse en este aspecto. Carece del atrevido vanguardismo de la Honda CRV y de la Nissan X-Trail. Tampoco es cool como la Land Rover Freelander 2. Ni deportiva como la Volkswagen Tiguan.
Sin embargo, para los usuarios de la vieja Forester, el cambio es notable: la trompa es más aerodinámica y redondeada, tiene el perfil de un típico todo terreno moderno y la parte trasera está coronada por una doble salida de escape cromada, que le agrega un leve toque sport.
Las llantas de aleación de cinco radios son de 16 pulgadas y vienen de serie con neumáticos en medida 215/65 R16.

Por dentro

Tiene uno de los habitáculos más amplios del segmento. La cabina es un espacio cómodo, luminoso y con aceptable calidad de terminación. En las plazas traseras hay espacio para tres adultos, aunque el del medio no estará muy cómodo, porque deberá sentarse sobre un posavasos plegable que le agrega una dosis de rigidez a la banqueta central.
El asiento posterior se pliega por completo para aumentar la ya generosa capacidad del baúl desde 450 hasta 1.660 litros.
La fama de Subaru por hacer autos de gran calidad y duros de romper tampoco defrauda en la New Forester. Los plásticos son rígidos y carecen del tacto premium que ofrecen, por ejemplo, la Chevrolet Captiva o la Toyota Rav4, pero no hay dudas de que fueron concebidos para resistir al tiempo y los maltratos más variados.
El puesto del conductor es correcto. El volante se regula en altura y profundidad. La versión 2.0 XS, como la unidad probada, incluye tapizados en cuero y regulación eléctrica de la butaca del conductor.
El tablero con los relojes en color azul eléctrico resulta algo estridente, pero –como ya se dijo- los Subaristas adoran esa combinación.

Motor y transmisión

La estética tal vez no sea la más atractiva y el interior no transmite un aura premium, pero donde los Subaru siempre resultan admirables es en el apartado mecánico. La New Forester tiene un confiable y silencioso motor Boxer de cuatro cilindros opuestos. Esta configuración a la que sólo siguen fiel Porsche y Subaru baja el centro de gravedad del vehículo y produce menos vibraciones. El motor de 2.0 litros de cilindrada y 16 válvulas recibió numerosas modificaciones con respecto a la generación anterior. Ahora desarrolla 150 caballos de potencia a 6.000 rpm y 196 Nm de torque a partir de 3.200 rpm.
La tracción es integral en forma permanente y dispone de un sistema activo de distribución de torque que combina muy bien con la caja secuencial de sólo cuatro marchas. A diferencia de algunas marcas que ofrecen un sistema 4x4 de activación electrónica (CRV y Captiva), el esquema mecánico de la New Forester ofrece una respuesta más rápida y una mayor robustez, sobre todo en climas extremos.
La versión base de la New Forester (37.900 dólares) viene con caja manual de cinco velocidades y reductora. Aunque su equipamiento no es tan completo, es la más recomendable para quienes vayan a realizar un manejo off-road más intenso. En cambio, quienes busquen un desempeño más deportivo pueden optar por la versión 2.5 Turbo (53.900 dólares), que se zarpa con 230 caballos de potencia.
La confianza ciega de Subaru en su solidez mecánica viene respaldad por una garantía poco usual para nuestro mercado: cinco años o 100 mil kilómetros, transferible.

Comportamiento

La New Forester se caracteriza por la suavidad de su comportamiento. Tiene una dirección muy liviana que se agradece en la ciudad y una suspensión blanda. Muy blanda. Tal vez demasiado para nuestro gusto. El rolido de la carrocería es marcado hasta en las curvas a poca velocidad.
Tal vez no sea la puesta a punto ideal para un manejo deportivo, pero se agradece cuando desaparece el asfalto. Aunque rebota bastante, la suspensión (independiente McPherson adelante y con dobles brazos oscilantes detrás) absorbe con facilidad los caminos más ásperos y preserva la osamenta de los pasajeros ante los baches más agresivos.
En cuanto uno se acostumbra al rolido de la carrocería, la New Forester se puede convertir en un vehículo muy divertido de manejar, sobre todo cuanto más difíciles se ponen las condiciones. El despeje del suelo es muy bueno (aumentó de 205 a 226 de una generación a otra), la tracción es excelente y la potencia del motor se entrega en forma lineal y constante.
Los frenos son otro punto destacable: tiene discos en las cuatro ruedas (los delanteros ventilados), que detienen sin problemas los 1.490 kilos de pesos del vehículo.

Conclusión

Su diseño no ganará premios internacionales, con esta suspensión nunca batirá récords en Nürburgring y la ambientación interior no tendrá el glamour de los autos premium, pero nada de esto le interesa a los seguidores de la Forester. Más que una SUV a la última moda, ellos buscan una herramienta de transporte confiable, robusta y con el foco puesto en la innovación mecánica, antes que en la estética frívola. La New Forester tal vez jamás sea un best seller, pero los Subaristas de siempre encontrarán en ella un nuevo motivo para seguir fieles a la marca de las estrellas.

Carlos Cristófalo
Fotos de Nicole Oppenheimer