Entre colegas

Nivelar para arriba

Así nos educaron, así obraron nuestros padres y abuelos, ¿por qué no andar nosotros por el mismo camino? Sin embargo, cuando estamos en la vorágine del día a día, muchas veces pasamos por alto esta premisa, y no dispensamos el tiempo necesario para evaluar las ventajas de “mirar un poquito más arriba”.
En el apuro, nos conformamos con seguir para adelante, porque muchas veces nos parece más acertado el repetir las viejas fórmulas que aplicamos habitualmente y no nos tomamos los cinco minutos para marcar la diferencia. No siempre es por no querer, no siempre es por no tener el tiempo, simplemente a veces es más fácil copiar las mismas actitudes y dejar que nos gane la pereza a la hora de hacer cambios.
No está mal, pero no olvidemos que siempre debemos nivelar para arriba. Y no siempre se trata de “grandes modificaciones que harán que nuestra vida mejore en un 100%”, no señor!
A veces se trata de las cosas más simples, como embellecer nuestro lugar de trabajo, por ejemplo, aportando calidez con alguna planta, modificando la iluminación para ver mejor, teniendo limpio y ordenado para nuestro placer y el ajeno.
Vale la pena entonces evaluar, por ejemplo, el uso del lubricante de nuestro auto. ¿Por qué lubricarlo con un aceite menos rendidor si por poca diferencia podemos colocarle un producto que realmente sea más aguantador, que rinda más, le dé potencia y dure en el tiempo?
Muchos hacen “la típica”: por una cuestión de costos o de costumbre, le ponen normal 40 o 50. En algunos países, este lubricante está prácticamente en desuso. Las automotrices recomiendan sólo productos de alta gama. El mal llamado “normal”, ya es un producto pasado de moda.
Es muy sugestivo entonces, que en nuestro mercado su uso esté tan difundido. ¿Vale la pena ahorrar unos centavos en desmedro de un rendimiento superior?
Dejemos este producto para los autos más viejos ya que es un producto viejo.
Que quede claro: no es un mal producto, pero sí los hay mejores.
Sería conveniente, de ahora en más, repensar al momento de realizar el cambio de aceite de nuestro vehículo:

-¿Cuánto quiero gastar? ¿Cuánto puedo gastar?
-Si la diferencia es poca, elegir un aceite multigrado, sin dudar.

-¿Cada cuánto quiero hacer el servicio?
-A menor calidad del lubricante, menor es la vida útil del mismo.

-¿Cuál, a grandes rasgos, me proporciona más ventajas?
-Mejores autos exigen mejores lubricantes. En el uso diario, un multigrado nos beneficiará para obtener mejor rendimiento de combustible y menor contaminación ambiental, además de una mayor resistencia a la oxidación, mayor protección contra el desgaste, respuesta viscosimétrica excelente y retardo en la formación de barros en el interior del cárter.

* Titular de Fercol Lubricantes.