Castrol Moto

Acá está Flossie

Flossie, el robótico motociclista que se muestra en la foto, fue creado por los ingenieros de Cyberdyne Systems de Castrol, como una forma de testear sus lubricantes sintéticos para motos en las condiciones más exigentes y con pruebas de largo aliento.

De acuerdo con la información suministrada por Castrol, Flossie se puede adaptar al manejo de cualquier tipo de moto o scooter, aprendiendo la manera correcta de operar el embrague, el acelerador y la caja de cambios. Lo mejor de todo es que Flossie puede copiar cualquier procedimiento de testeo una y otra vez sin cansarse ni modificar su operación, con lo que se logran resultados consistentes en todas las evaluaciones.

Por el momento, Flossie no está en condiciones de mantener el equilibrio en la moto sin ayuda, pero en Castrol creen que no está lejos el día de lograrlo.
“Flossie nos ayuda a crear nuevos lubricantes para motos que siguen funcionando cuando son empujados al límite absoluto de sus capacidades”, señaló Jo Simpson, responsable de Desarrollo Tecnológico de Lubricantes de Castrol.

“Flossie desempeña una tarea fundamental en la labor de desarrollar lubricantes que mejoren la potencia y la aceleración de los motores. Su software permite programar el comportamiento de distintos de conductores: desde los inseguros novatos que pueden hacer patinar el embrague y olvidar los períodos de mantenimiento de la mecánica, hasta los más exigentes que ponen a prueba los límites de la performance”, agregó.

Algunas de las ventajas de Flossie son:
* Nunca se cansa ni protesta.
* No lo afecta el ruido de la moto en el banco de pruebas, con los motores funcionando durante horas a más de 16.000 rpm.
* No le preocupa ser sometido a temperaturas extremas simuladas, desde el calor de un desierto hasta el frío antártico.
* Y lo más importante: Flossie es un conductor seguro.