Dirigiendo el negocio
Trabajando con familiares
Es muy común en la PyME la incorporación de personal de la propia familia, lo que trae ventajas y desventajas. Entre las primeras se pueden mencionar:
* Mayor compromiso, directamente proporcional al grado de parentesco.
* Mayor comunicación, mediante el canal informal que siempre se construye en la relación familiar.
* Mejor control del patrimonio, ya que los familiares actúan como verdaderos “vigiladores” de la integridad del patrimonio de la empresa, tanto a nivel de los circuitos del dinero, como en el cuidado de los bienes físicos (maquinaria, equipos, edificio, etc.).
Mientras que como desventajas se pueden mencionar las siguientes:
* Mayor resistencia al cambio derivado de la “confianza” que existe en el trato, donde a veces se confunde lo que conviene a la empresa respecto de lo que conviene a cada integrante, tomando en cuenta el “poder e influencia” ejercido a través de la relación familiar.
* Confusión entre trabajo y renta, es decir, cuánto se debe pagar por el trabajo propiamente dicho más allá de ser socio y/o familiar directo de un socio.
* Confusión de funciones, cuestión que merece ser explicada en detalle por ser la principal desventaja.
La confusión de funciones
Está referida al problema de mezcla de roles familiares y laborales.
Se puede ejemplificar con preguntas del tipo:
-¿Cuándo se deja de ser tío y se pasa a ser personal de ventas?
-¿Cuándo se deja de ser hermana y se pasa a ser empleada administrativa?
-¿Cuántas veces se “inventa” un puesto simplemente porque un familiar necesita trabajar?
Las respuestas son complejas.
Sucede que si dentro de la empresa se prioriza la relación familiar por sobre las obligaciones que requiere cada puesto, seguramente se resentirá de muerte la competitividad. A la vez, si la empresa no funciona correctamente por incapacidades de los familiares que la integran seguramente se deteriorará la relación familiar, lo que derivará en lo que se expresa popularmente como: “La empresa se devoró a la familia”, consiguiendo exactamente todo lo contrario a lo que se persiguió en un principio a través de la “buena intención” que implica incorporar familiares.
Si se elige el camino contrario, es decir priorizar el puesto y no la relación familiar, se requerirá de mucho diálogo y una madura concientización, en un camino siempre muy duro por recorrer.
La solución
La solución pasa por definir primero claramente cada puesto que se necesita cubrir y después hacer el reclutamiento y la selección adecuadas, poniendo en un pie de igualdad a familiares y no familiares en base a capacidades y no a simpatías y/o compromisos, y eligiendo al mejor enfocados en lo mejor para la empresa.
En caso de ser un familiar el elegido, se debe hacer un acuerdo previo muy claro en cuanto a la ubicación de los intereses de la familia por debajo de los intereses de la empresa (al menos en horario de trabajo), como única salvaguarda de sobrevivencia y crecimiento de ésta última en mercados tan competitivos, teniendo en claro que es menester priorizar las necesidades de la economía de la empresa por sobre las necesidades de la familia como la mejor opción para ambas.
En síntesis
A veces un “no” a tiempo ahorra muchos dolores de cabeza, y el criterio en este caso debe ser el de priorizar las capacidades individuales para cubrir un determinado puesto por sobre los lazos y/o presiones familiares.
De esa manera la empresa podrá ser mas competitiva y por ende contará con beneficios para la misma familia por más largo tiempo, mientras que si se elige el camino contrario se corre el riesgo de perder competitividad y de lesionar las relaciones familiares a la vez, incluso hasta con riesgo cierto de continuidad de la misma empresa y/o de la paz familiar.
El secreto es “la visión a largo plazo”, y la herramienta es “la razón”. Esto llevará al empresario PyME por un camino de sobrevivencia y crecimiento, lo que constituye sin dudas el verdadero beneficio para la familia.
Bien, lo invito entonces a pensar sobre sus propios “empleados-familiares”, su incorporación y sus acuerdos, esperando que estas líneas lo ayuden en el camino de mejorar.
Tenga siempre en cuenta que cada mejora en el gobierno de la organización es una mejora en los resultados de la misma, y lo más importante: en la propia calidad de vida de su dueño.
Hasta la próxima, donde reflexionaremos sobre otro tema de gran importancia a la hora de tomar decisiones: "Razón vs. emoción". Un gran abrazo para todos.
* SICFIE, Asesoramiento y Control PyME - Coaching empresario
info@sicfie.com.ar
www.sicfie.com.ar
Si dentro de la empresa se prioriza la relación familiar por sobre las obligaciones que requiere cada puesto, seguramente se resentirá de muerte la competitividad.